El Colegio de Médicos en Ciudad Guayana señaló que desde la visita de la comisión técnica de la ONU a la fecha, han muerto al menos 50 niños por la crisis sanitaria en el municipio.

Para el Colegio de Médicos en Ciudad Guayana, la visita de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Michelle Bachelet, “solo tiene sentido si frena la catástrofe que estamos viviendo en Venezuela, en relación a la crisis sanitaria”, afirmó el doctor Luis Valera, delegado gremial del Hospital Dr. Raúl Leoni.

Recordó que los diagnósticos están hechos, por lo que tampoco tendría sentido una visita solo para ello, además de estar más que evidenciada la crisis sanitaria en el país, donde en lo que va de 2019, se han registrado más de 30 muertes maternas en Bolívar, estado que -aseguró- lidera la cifra de este tipo de fallecimientos. Añadió que en el municipio Caroní se registran en promedio 25 muertes infantiles por mes.

“Desde la visita de la comisión técnica hasta la fecha, se siguen produciendo este tipo de decesos, más de 50 niños han fallecido en ese período. La responsabilidad fundamental no es desde las sanciones a funcionarios, data desde hace muchos años, tiene que ver con la corrupción e ineficiencia de un modelo político que no le da respuesta a sus ciudadanos sobre los servicios básicos”, agregó.

Por su parte, la doctora Dorcas Lyon desmintió la matriz de opinión que se ha generado en torno al privilegio que tendría el personal de salud para surtir gasolina en Ciudad Guayana, donde cada vez las colas son más extensas.

“Este colapso creado por la escasez de combustible nos mantiene en incertidumbre porque no sabemos si el problema sería resuelto en corto plazo. Los médicos en Guayana estamos comprometidos en la atención de nuestros pacientes, queremos estar en las instituciones, pero a veces no podemos llegar por falta de combustible”, señaló.

Lyon afirmó que los médicos se han visto sometidos a las mismas largas colas que padecen los guayaneses, a pesar de que inicialmente tendrían prioridad.

“Inicialmente nos ofrecieron un salvoconducto para asistir a las estaciones de servicio, pero cuando asistíamos se nos era negado y nos decían que debíamos hacer la cola igual que los demás. El gobernador inició acciones para tratar de solucionar, nos invitaron a ir a la Base Aérea para surtir, pensamos que sería una solución, pero luego presentamos problemas por las mismas largas colas que nos mantenía en el lugar, y además, nos llegaban denuncias de maltrato, insultos y amenazas”, explicó.

Posteriormente se hizo un censo por parte de la Gobernación, sobre el que no todo el personal de salud ha podido censarse, con la intención de facilitar el suministro. Se les dio una tarjeta con la que controlarían el día y la cantidad que surtían, pero nuevamente fueron sometidos a largas colas que los obliga a faltar a sus labores.

Esperan una pronta solución a la falta de gasolina, ya que esto incide en su movilización y traslado para asistir a los centros de salud.